14.11.09
La Facultad le quita la fotocopiadora a l@s estudiantes
La resolución Decanal N° 1840/2009 del 29 de octubre de 2009 materializó el vaciamiento de recursos a nuestro Centro de Estudiantes, el cual venía manejando el servicio de fotocopiado por más de 10 años.
La cuestión de llevarse el apunte
La fotocopiadora de
En 2009, tras un inconveniente que presentaba irregularidades en el cobro de los apuntes, una nueva encuesta se hizo y, del mismo modo, l@s compañer@s respondieron, casi paradójicamente, con el mismo porcentaje de adhesión para que la actual concesión siguiera trabajando en Lenguas (73%). A partir de este suceso, la gestión de
Empero, como en toda historia, algo sucedió. El día previo a las elecciones estudiantiles (miércoles 28/10/09) fuimos convocad@s por
Así, tan simple y crudo como suena, es la situación que se nos planteó. Perplej@s por tamaña decisión, grado de autoritarismo y violencia; intentamos retomar aquella –ya lejana- idea de que se logre un convenio para que l@s estudiantes no suframos semejante atropello. Una y otra vez, se nos negó la posibilidad de regularizar la situación de ese modo y se nos dijo vilmente que “la licitación es la única forma de regularizarlo”. Bastante más grave se torna dicha medida cuando recordamos que la misma Decana nos expresó personalmente “no le queremos ni vamos a sacar la fotocopiadora al Centro de Estudiantes”… pero como se ve, a los dichos se los lleva el viento.
* La denominamos pseudo-licitación ya que no representa una licitación como la constitución manda, de carácter abierto y público, sino que es un invento leguleyo para que las universidades puedan convocar sólo a empresas “amigas” de las gestiones.
LEGAL Y LEGÍTIMAMENTE DE L@S ESTUDIANTES
L@s estudiantes somos capaces de administrar nuestro dinero y en ese sentido, decidir quién, cómo y con qué fines se lo maneja. El rol de
¿Qué ocurre cuando se vacía de recursos un Centro de Estudiantes?
La autogestión del dinero de l@s estudiantes a través de su gremio no sólo es una forma más de asegurar la participación democrática en la ciudadanía universitaria, sino que además, implica una acción pedagógica en ese ejercicio democrático. L@s estudiantes participamos en nuestra propia formación académica, humana y social, asegurándonos, por medio de nuestro gremio, la concreción de actividades sustentadas gracias a la autonomía política y económica de nuestro espacio de representación por excelencia.
Así, contribuimos a desarrollarnos intelectualmente a través de los talleres que nuestro Centro de Estudiantes organiza, accediendo al material y a los certificados de manera gratuita, y nos encontramos en actividades de reflexión y debate con otr@s compañer@s y con expert@s en nuestro objeto de estudio. Además, tenemos la oportunidad de acceder a servicios básicos, a precios menores que el costo mismo de los insumos y de su mantenimiento técnico, como internet (gratuito) e impresiones al alcance de tod@s l@s estudiantes, para que no constituya esto un obstáculo en nuestra formación, sin olvidarnos de que tenemos un botiquín, del que disponemos gratuitamente, y un Barcito Estudiantil subvencionado también por el CEL, con precios menores a los costos (aporte de carácter voluntario). Finalmente, y como un pilar fundamental en nuestra formación como ciudadan@s universitari@s, es necesario que l@s estudiantes nos mantengamos informad@s acerca de lo que sucede en nuestro Centro, en nuestra Facultad, en nuestra Universidad y en nuestra sociedad. Por esto, es responsabilidad de nuestr@s representantes gremiales la socialización masiva de la información a sus bases, a través de publicaciones gratuitas (como “el
Estas son sólo algunas de las acciones que se llevan adelante desde el gremio estudiantil de Lenguas. Todo aquello es financiado a partir de la gestión del servicio de fotocopiadora que hoy
Desnaturalizar lo naturalizado
Del mismo modo en que un lingüista debe analizar el contexto de producción en el cual se enmarcan los discursos, necesitamos considerar, aquí, en qué proceso socio-histórico se inscribe este avasallamiento sobre nuestro Centro de Estudiantes y las implicancias que ello conlleva.
Hace ya casi un siglo, las ideas conservadoras que imponían el autoritarismo docente por sobre el claustro estudiantil eran derrumbados por la fuerza de jóvenes universitari@s que iniciaron un movimiento emancipador en la educación por todo el continente, el cual tuvo sus inicios en
El hecho de poder organizarse en un Centro de Estudiantes y gestionar una fotocopiadora como modo de financiar su funcionamiento no es casual ni ha sido siempre así, sino que fue producto de la lucha gremial estudiantil durante muchos años. En otras palabras, much@s compañer@s –que ni siquiera conocimos- destinaron su tiempo, mente, sangre y esfuerzo para lograr una fuente de recursos legal y legítima para los Centros de Estudiantes (espacios que pertenecen a tod@s l@s estudiantes). Tampoco es casual, ni mucho menos, que haya bancadas estudiantiles en los órganos de decisión de nuestras universidades (Consejos Consultivos, Directivos y Superiores) o l@s mism@s estudiantes tengamos voz y voto en mecanismos de selección y evaluación docente; por mencionar algunos logros que tuvo el movimiento estudiantil. Nada es como es por alguna divina razón o porque sí. El hecho de lograr autofinanciarnos como Centro de Estudiantes de Lenguas es un avance que la comunidad de nuestra Facultad hizo al propender al ejercicio democrático de organizarse como gremio.
Ir en contra de ese avance significa violar principios básicos como la autonomía de dicho gremio, en tanto y en cuanto pueda tomar decisiones y tener prácticas que defiendan los derechos estudiantiles independientemente de recibir fondos de la gestión de
